1977
Película: New York New York, dirigida por Martin Scorsese
La especialidad de los directores del "nuevo" Hollywood eran los gangsters y la violencia, cosas de hombres, hermanos, padres e hijos, mujeres infieles. Pero Scorsese, cinéfilo impenitente, intenta un musical "puro" en 1977. "Puro", es decir, según los modelos de los años cuarenta. Empieza como algo que recuerda For Me and My Gal y acaba un poco como los biopics musicales de los cincuenta como Love Me or Leave Me o With a Song in My Heart. Las referencias son relevantes. Scorsese quería hacer un musical sobre una relación y un periodo histórico (la postguerra en USA) o contar una relación en un periodo utilizando la música como metáfora. De hecho es fácil seguir los cambios en la música popular americana a partir de las carreras divergentes de los dos protagonistas. Francine (Liza Minnelli) podría ser una girl singer de la era de las big bands que acaba como estrella de cine tras ser absorbida por el negocio musical (léase Capitol Records) y perder la frescura. Podría ser Peggy Lee o Doris Day o Rosemary Clooney. Jimmy también empieza en las big bands, pero al volver de la guerra siente que necesita explorar nuevos modos de expresión y sigue la línea menos comercial del be-pop. Los lenguajes musicales se van haciendo diferentes, incompatibles, y entre ellos no queda nada que decir. La película fue un fracaso comercial y se estrenó en un montaje abreviado que la hizo parecer realmente terrible. Es una de las grandes películas de Scorsese y una de las mejores reflexiones sobre la historia de la música en América.
Número: "And the World Goes Round"
Aunque hay varios momentos musicales extraordinarios y el número "Happy Endings" (bonito, interesante, quizá no muy bueno) es un encantador homenaje a los números extendidos que se hacían en la Unidad Freed de la Metro a principios de los cincuenta ("Broadway Rhythm", "Girl Hunt Ballet") el gran momento de la película es esta canción, rodada en un solo plano, que funciona como bisagra entre dos épocas y marca el paso del tiempo. La canción es de Kander y Ebb, que por aquella época componían para las divas del musical y tenían una relación especial con Liza Minnelli. Minnelli domina la pantalla. Nunca ha estado mejor como en estos tres minutos, nunca ha recordado tanto a su madre, nunca volveria a acercarse a lo que hace aquí. New York New York miraba al pasado y trataba de construir un discurso complejo, aquí Scorsese reduce el musical a su mínima expresión formal para conseguir el máximo impacto emocional.